ACV

Atención por guardia de casos de ACV en ventana (Telestroke)

Actuar rápido puede hacer la diferencia, dirigite al Sanatorio, Las Heras 575

Contamos con un sistema de telestroke (tele atención médica de emergencia en casos de ACV en ventana), que permite la evaluación inmediata por especialistas ante la sospecha de un Accidente Cerebrovascular (ACV), con un asistente virtual que conecta al neurólogo de guardia en tiempo real.

El tratamiento es más efectivo si se realiza dentro de las primeras 4-5 horas desde el inicio de los síntomas. Reconocer las señales a tiempo es clave.

Escala de Cincinnati (evaluación rápida en casa):

Si sospechás un ACV, pedile a la persona que:

  • Sonría → ¿un lado de la cara no se mueve igual?
  • Levante ambos brazos → ¿uno cae o no puede sostenerlo?
  • Hable → ¿le cuesta hablar o se le entiende mal?

Si detectás uno de estos signos, acudí de inmediato a la guardia.

¿Qué es la escala Cincinatti?

La Escala Cincinnati es una herramienta rápida y sencilla para identificar 3 signos clave

de accidente cerebrovascular (ACV) mediante la evaluación de la cara, los brazos y el habla. Esto permite una intervención temprana y, por ende, un mejor pronóstico para el paciente.

La Escala Cincinnati (Cincinnati Prehospital Stroke Scale, CPSS) se utiliza principalmente en el ámbito prehospitalario para detectar de manera temprana un ACV, una condición médica de emergencia en la que cada minuto cuenta para minimizar daño cerebral y mejorar el pronóstico del paciente.

Su simplicidad permite que tanto profesionales de la salud como personas sin formación médica puedan aplicarla de manera efectiva.

Se ha convertido en una herramienta estándar en la evaluación inicial de pacientes con sospecha de ACV.

¿Cuáles son sus criterios de evaluación?

La escala de Cincinnati se basa en tres criterios fundamentales que son fácilmente observables: asimetría facial, debilidad en los brazos y alteraciones en el habla.

Asimetría facial

La asimetría facial es uno de los signos más evidentes de un ACV.

Este criterio se evalúa pidiendo a la persona que sonría o que muestre los dientes. En condiciones normales, ambos lados de la cara deben moverse de manera simétrica.

Sin embargo, en una persona que está sufriendo un ACV, es posible que uno de los lados de la cara no se mueva adecuadamente o que se vea caído.

Debilidad en los brazos

La debilidad en uno o ambos brazos es otro signo clave de los accidentes cerebrovasculares.

Este criterio se evalúa pidiendo a la persona que cierre los ojos y levante ambos brazos al mismo tiempo. En una situación normal, ambos brazos deben permanecer levantados de manera equilibrada.

Sin embargo, si uno de los brazos comienza a bajar involuntariamente o no puede levantarse, esto puede indicar la presencia de un ACV.

Dificultad para hablar

Las alteraciones en el habla son un signo crítico de un ACV y pueden manifestarse de varias formas, como dificultad para encontrar palabras, arrastrar las palabras o hablar de manera incoherente.

Este criterio se evalúa pidiendo a la persona que repita una frase sencilla, como por ejemplo “el cielo es azul”.

Si la persona tiene dificultades para pronunciar las palabras correctamente o si el habla es incomprensible, esto puede ser un indicador fuerte de un ACV.

Cada uno de estos criterios tiene una alta sensibilidad para la detección de un ACV, y la presencia de cualquiera de ellos es suficiente para actuar rápidamente.

Es importante destacar que no es necesario que se presenten todos los signos para que exista un riesgo significativo de accidente cerebrovascular; la presencia de uno solo ya justifica la intervención médica inmediata.

¿Cuál es el proceso paso a paso para utilizar la escala de Cincinnati y cómo interpretar sus resultados?

Paso 1: Preparación inicial

Asegúrate de que el entorno es seguro tanto para ti como para el paciente y mantén la calma para no alarmar. 

Explica brevemente lo que vas a hacer y por qué es importante, manteniendo una comunicación clara y tranquilizadora.

Paso 2: Evaluación

Utiliza los criterios mencionados anteriormente y observa como está reaccionando el paciente a cada uno de ellos.

Si uno o más de los tres criterios principales (asimetría facial, debilidad en los brazos, o alteraciones en el habla) dan un resultado anormal, la escala de Cincinnati se considera positiva.

Paso 3: Acciones a tomar

Si la escala es positiva, llama inmediatamente a los servicios de emergencia.

Informa que el paciente presenta signos de un posible ACV y describe los síntomas observados.

Es crucial que el paciente sea trasladado a un centro de salud con capacidad para manejar emergencias cerebrovasculares lo más rápido posible, en el Sanatorio del Sur tenemos atención por guardia para casos de ACV en ventana.

Mientras llegan los servicios de emergencia, mantén al paciente en una posición cómoda, generalmente en decúbito supino (acostado boca arriba) si es posible.

Monitorea su respiración y nivel de conciencia, y proporciona tranquilidad hasta que llegue la ayuda.

En cambio, si la escala es negativa, aunque una evaluación negativa reduce la probabilidad de un ACV, no descarta completamente otras emergencias médicas.

Si el paciente sigue mostrando síntomas preocupantes, se recomienda buscar atención médica para una evaluación más completa.

En el Sanatorio del Sur contamos con médicos neurólogos que pueden atender cada nivel de complejidad, emergencias, atención por consultorio o neurointervencionismo en quirófano.

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